Comienza a jugar al Blackjack

Es muy fácil el fin de este juego. Cada uno de los jugadores no debe olvidar jamás que está compitiendo solamente con el crupier y no con el resto de los jugadores. Nuestro fin es jugar los naipes hasta que nuestra mano sume 21 sin traspasar este valor o lleguemos lo más cerca que podamos a este número. Vencer al crupier es nuestro objetivo y nuestra esperanza para llevarlo a cabo es llegar lo más que podamos a 21 y no exceder este valor. Si nuestros dos naipes primeros suman 21 logramos blackjack. Si el crupier se aproxima más que nosotros a 21 sin traspasarlo él va a ganar. Saber qué es lo que hace el crupier en la mesa es tan importante como saber lo que tenemos que hacer nosotros.
El crupier va a barajar los naipes y antes que se repartan tenemos que hacer la apuesta poniendo las fichas en donde corresponden. Se dan dos naipes entonces para cada jugador desde la izquierda hacia la derecha dándose dos para él mismo. Luego de que esos dos naipes fueron repartidos cada jugador va a decidir si recibe o no más naipes. Estos naipes se van a repartir uno por cada vez hasta que el jugador se vaya o se detenga. Entonces el crupier reparte naipes para completar su mano solamente luego de que la totalidad de jugadores completen las suyas.
Las normas luego que el crupier juega van a ser gobernadas por un grupo de reglas. Éstas son del casino y determinan que si el crupier suma un total de 16 puntos o menos tiene que tomar una nueva carta y al disponer de 17 o más se debe detener.
En ciertos casinos los jugadores van a recibir las dos cartas mirando hacia abajo. Si sucede esto debemos estar seguros se manejar los naipes mediante solamente una mano. Si los naipes se reparten mirando hacia arriba no los debemos tocar. Es bueno consultar nuestra tabla de guía para no quedar mal parados. Sumamos las cartas y aquellas como los reyes, jotas y reinas valen 10, el as vale 1 o 11 y el resto valen lo que se indica en cada una.
En función de los dos naipes nuestros y el valor de los que están boca arriba del crupier el que apuesta tiene que tomar una decisión de juego. Esto quiere decir que tenemos que seguir eligiendo o pedir un naipe o detenernos o redoblar la apuesta así como también podemos separar los pares. Un casino puede tener mucho ruido y las señas realizadas con la mano pueden ser las más propicias. Cuando los naipes se reparten mirando hacia abajo y queremos pedir una nueva debemos de forma suave y lenta levantar el borde del naipe y moverlas a través del fieltro de la mesa en dos oportunidades. Si los naipes han sido repartidos mirando hacia arriba debemos señalarlas mientras decimos “deme” o también rascar la mesa con nuestros dedos. Además podemos asentir con la cabeza al mismo tiempo.
Cuando el jugador se encuentra satisfecho con la totalidad de los naipes nos vamos a detener y mantener esos dos naipes. El jugador nos indica que se para moviendo las manos por encima de los naipes. Es una norma fundamental que si el naipe boca arriba del crupier vale más de 7 el jugador va a tener mejores posibilidades de ganar con un total de entre 12 y 16. Si el jugador dispone de naipes que suman un total de 17 o mayor, tenemos que parar ya que las posibilidades de pasarnos son bastantes.
El poder redoblar es una buena oportunidad que tenemos para multiplicar por dos la apuesta luego de recibir los primeros dos naipes. En ciertos casinos solamente van a permitir redoblar con un total de 9, 10 u 11 pero en otros lo autorizan en cualquier mano de dos naipes. A fin de señalar lo que deseamos duplicar de la apuesta debemos posicionar la segunda apuesta junto a la primera. El crupier nos va a dar en forma única un naipe más y se va a seguir con la mano segunda.
Si disponemos de un par que queramos dividir debemos decirlo al crupier y él va a poner los dos naipes un tanto distanciadas. Debemos hacer para la segunda mano una apuesta igual a la primera. De esta forma vamos a recibir un naipe extra para cada una de las manos. Estamos jugando dos manos que son independientes continuando las reglas estandarizadas. En primer lugar jugamos en la mano derecha hasta que nos detenemos o quebramos y después jugamos nuestra mano izquierda.
Pero, al separar ases sólo vamos a recibir un naipe más por cada mano luego de la separación. Al separar ases y sacamos un 10 no se considera un Blackjack natural por lo que no nos pagarán 3 a 2.
En algunas oportunidades los casinos nos permiten la posibilidad de rendirnos. Si sucede que luego de haber recibido dos naipes no tenemos buenas perspectivas de poder derrotar al crupier podemos declarar nuestra rendición. El crupier va a sacar los naipes de la mesa y la mitad de la apuesta pero no podremos tener una participación en esa ronda. Tenemos que anunciar la decisión de rendirnos con anterioridad a que el crupier acabe de repartir la mano uno y luego de verificar los naipes para un Blackjack que se conoce como la “renuncia tardía”.