Los torneos de blackjack suelen jugarse en dos modalidades diferentes. Por un lado tenemos la modalidad eliminatoria, y por el otro, la no eliminatoria. Vamos a explicar de qué se trata cada una, para el momento en que decidamos jugar un torneo de blackjack.
En la forma de eliminatoria, el objetivo es que el jugador acumule la mayor cantidad de fichas en una determinada cantidad de manos. El jugador que lo consiga va a pasar a la siguiente etapa, y así sucesivamente hasta llegar a la final.
El torneo de blackjack llamado no eliminatorio, no es tan popular como la modalidad recién explicada. En esta forma de torneo no hay jugadores eliminados, y se espera hasta el final para decidir quién ganó. El jugador ganador será aquel que tenga la mayor cantidad de fichas cuando terminen todas las manos.
Para poder inscribirnos en alguno de estos torneos de blackjack, primero deberíamos averiguar la cantidad de gente que va a participar y la calidad del torneo. Es importante la relación entre la tasa de inscripción y el premio: si el premio no es muy importante, y la tasa de inscripción es alta, no debemos arriesgarnos, ya que el beneficio es poco para el riesgo que implica. Si encontramos un torneo de blackjack en el que hay poca gente inscripta, tampoco vale la pena jugar, ya que el pozo de premios será muy bajo.






