Cuando juguemos al blackjack, debemos pensar muy bien antes de hacer un double down, ya que muchas veces nos puede salir mal. Por ejemplo, si la carta del dealer es un diez, y previamente han salido ya muchas cartas de valor 10, hacer un double down puede significar un grave perjuicio, por lo que debemos ser cuidadosos.
A continuación van dos ejemplos de diferentes situaciones:
Ejemplo uno:
Tenemos una mano de valor 11. Hacemos Double Down y la siguiente carta que recibimos tiene valor 10. Nuestro resultado será 21 y habremos ganado 2 unidades.
Tenemos una mano de valor 11. Hacemos Double Down y la siguiente carta que recibimos tiene valor 5. Nuestro resultado será 16 y habremos perdido 2 unidades.
O sea que la ganancia final será de cero.
Ejemplo dos:
Tenemos una mano de valor 11, no hacemos el Double Down y nos toca una carta valor 10. Acá vamos a estar haciendo 21 puntos y habremos ganado una unidad.
Tenemos una mano de valor 11, no hacemos el Double Down y nos toca una carta de valor 2, o sea que hacemos 13 puntos. Pero pedimos otra carta (HIT) y nos toca un 6. En este caso tendremos 19 puntos y se considera empate, por lo que no tendremos ganancias ni perdidas.
Ganancia final: 1 unidad
Como pudimos observar en los ejemplos anteriores, la mayoría de las veces es mejor no usar esta estrategia.
Ahora bien, si las cartas que se han repartido no tenían valor 10, las chances que tendremos de recibir un 10 son de 33.3%, y las probabilidades de armar una mano de 20 o 21 puntos son del 41.1%.
El mejor consejo es que empecemos usar estrategias más sólidas en el blackjack, ya que lo único que lograremos con el Double Down es poner constantemente nuestro dinero en peligro, salvo que podamos llevar la cuenta de la cantidad de cartas con valor 10 que van saliendo, y tomemos en cada mano la decisión más acertada.




