Está ya en España el libro de historia del juego de este país (“Historia del Juego en España). El libro brinda información acerca de la evolución de los juegos de azar partiendo de la Hispania romana hasta los días de hoy. Es un trabajo sumamente original que no tiene precedentes.
Marc Fontbona ha señalado que el placer por estos juegos y apuestas tiene historia antigua en civilizaciones milenarias como por ejemplo lo demuestran recientes hallazgos arqueológicos en Irán donde se encontraron dados del año 3000 a.C.
En España fueron los romanos quienes a partir del año 218 a.C. hacen una difusión cultural y costumbres entre las que estaban el juego y los dados fundamentalmente. Estos tenían variantes y además se jugaba al pat/impar mediante los dedos de las manos así como también se apostaba a peleas de gallos y carreras de carruajes.
Fue con la invasión árabe que se trajeron nuevas formas de juego que se pasaron a la población cristiana. Uno de estos era el llamado “shatranj” que era una variante precursora del ajedrez, este era originario de un juego indio llamado “chaturanga”. Es en la Edad Media que se jugaba en las tafuererías que eran casas antiguas de juego lo cual no dejaba de ser motivo de problemas por el riesgo que englobaba la apuesta de las personas y por lo tanto su dinero.
No se conoce aún el origen exacto de los juegos de naipes pero se conoce que en la Edad Media se popularizaron. En 1371 aparece la primera referencia del continente europeo en un manuscrito catalán llamado “Diccionari de rims”, del poeta Jaume March. Allí se escribe por vez primera la palabra naip.
Luego en la misma década del siglo XIV aparecen varias referencias a los naipes en todo el continente así como referencias de prohibiciones del juego en territorios como la Corona de Aragón debido a la “fiebre” desencadenada por el juego.
Es en España que la historia muestra un cambio importante a partir de la revolución industrial y los avances de la tecnología. Ésta hizo a los juegos más divertidos y variados así como con más rentabilidad para quienes los explotaban comercialmente a partir del siglo XIX.
Este libro entonces hace un repaso de una fase de prohibición del juego en España que se comenzó durante la dictadura de Primo de Rivera y el cierre respectivo de casinos y círculos recreativos y continuados por el régimen de Franco. Junto a la lotería nacional y quinielas fueron toleradas algunas actividades de juego como el cupón ONCE que tenía fines benéficos.
Con el arribo de la democracia se logró una mayor apertura así como regulación de las nuevas formas del juego en España. Se reabrieron los casinos, se autorizaron máquinas recreativas y bingos y las autonomías comenzaban a lanzar sus primeras loterías propias.
Hoy en día el juego es el 3% del PBI bruto de España y cada uno de los españoles va a gastar en promedio 800 euros al año en juegos y apuestas.
El autor, Fontbona, crupier vocacional y con formación audiovisual, asegura que a pesar de enfermedades como la ludopatía y problemas como la mafia el juego debe tener un reconocimiento como parte de la cultura y una modalidad de entretenimiento. Inclusive, ha señalado que se debe reconocer su aporte a las matemáticas porque el cálculo de probabilidades ha nacido gracias al juego y en la actualidad se lo aplica a diversos campos como la estadística, la física, las finanzas, entre otros campos del saber.




