La polémica ficha de datos de un jugador de Blackjack

En enero del 2006, un jugador que asistía habitualmente al casino Sol de Mallorca a jugar blackjack, pidió tener acceso a su ficha de cliente. Pocas semanas después, el hombra recibió una carta del casino por la que supo que, además de llevar registro de las fechas en que asistía al casino, en su ficha se leía una anotación que no entendió: "otros CONTADOR DE CARTAS, CAS.NE.AVIS.DPT.JUEGO".
La aclaración “contador de cartas” se debía a que el comportamiento de este jugador en la mesa de blackjack, y su extraña forma de apostar, habían llamado la atención del personal del casino, que consideraba que el hombre usaba la técnica de conteo de cartas, aunque nunca se le había ningún comentario.
Aunque la empresa explotadora del casino le aclaró que la información no había sido usada para ningún otro fin, ni cedida a terceros, el hombre no quedó satisfecho con la explicación, y presentó  una reclamación en la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que es el organismo encargado de proteger los derechos de los ciudadanos en cuanto a la privacidad de la información personal que se acumule en distintas bases de datos.
El argumento de este jugador era que no se había satisfecho su consulta, de acuerdo a lo que establecía la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (L.O. 15/199), ya que no se le había develado el significado de la críptica anotación.
Ante el procedimiento iniciado por la AEPD, el casino respondió semanas después que la anotación se refería a la habilidad particular que el hombre demostraba en la mesa de blackjack. El 19 de septiembre del 2006, la AEPD dictó una resolución por la que se conminaba al casino a explicar en detalle el significado de la anotación en un plazo no mayor a 10 días. Esta vez la empresa respondió que la anotación significaba "otros CONTADOR DE CARTAS, EN CASO NECESARIO AVISAR AL DIRECTOR DE JUEGO O A SEGURIDAD".
Aunque el jugador insistió en pedir sanciones para el casino por haber ocultado inicialmente la información, la AEPD consideró que la reclamación se había satisfecho.
Este episodio casi le cuesta al casino una multa que podía llegar a los 60.000 euros.