Durante el año 2008 el Casino Kursaal no ha visto disminuir la cantidad de clientes: 100.000 personas pasaron por ese casino durante el año para jugar juegos como el blackjack o la ruleta. Aunque sí, es cierto, debido a la actual crisis económica, los ingresos del casino se han visto disminuidos, ya que los clientes se han vuelto más conservadores en sus apuestas.
Como ya han dicho varias veces diferentes directivos de casinos, los tiempos de los apostadores que se jugaban fortunas en una noche de ruleta o blackjack han pasado a la historia. El cliente promedio actual prefiere las máquinas recreativas, donde puede apostar desde unos pocos céntimos por jugada.
Esto obliga a los casinos a buscar nuevas formas de entretenimiento que les permitan mantener sus clientes actuales y atraer nuevos. Y en eso está el casino Kursaal, según ha comentado su gerente, Lander Letamendía.
Hace poco tiempo un grupo de representantes del casino viajó a Wiesbaden, Alemania, donde visitaron el casino y se interiorizaron sobre nuevas tecnologías que allí se aplican. La más interesante es un sistema que permite a los jugadores jugar, desde su casa, a la ruleta del casino. Hay un sistema de cámaras que enfocan la ruleta y el jugador, por internet, hace sus apuestas. Si gana, cobra una vez finalizada la jugada, como si estuviera en el mismo casino.
Los directivos del casino Kursaal ya han pedido la aprobación de la comisión de Juego del País Vasco, para instalar ese sistema, que los convertiría en los primeros en España en aplicarlo. El argumento fuerte del casino Kursaal es que, dado que la gente ya juega toda clase de juegos de azar a través de internet (ruleta, blackjack, dados, texas holdem poker, por ejemplo), es preferible que las ganancias queden en el país, y no vayan a manos de empresas que operan desde el extranjero, como ocurre con la mayoría de las plataformas de juego online.
Las empresas del sector del juego pagan tasas especiales (impuestos al juego) y las tasas comunes de cualquier sociedad. Pero en el juego online, al no haber controles, el gobierno no percibe impuestos.
Para aprobar esta nueva tecnología a solicitud del casino Kursaal, el gobierno vasco debería en primer lugar homologarla, y establecer una regulación para el juego online.
Pero el casino Kursaal no se queda allí y va por más: quiere incorporar en sus salas la modalidad de texas holdem, que se juega en casi todos los casinos del mundo, pero en Euskadi no está regulada, aunque sí en otras partes de España como Madrid, la Rioja Y Cataluña. Lograr la regulación sería otro modo de atraer clientes que, se sabe, van a jugar a otros casinos por no poder hacerlo en San Sebastián.
Letamendía afirma que «el futuro de estos juegos de azar está en la aplicación de las innovaciones y el medio pasa irremediablemente por internet”, aunque los casinos tradicionales seguirán existiendo, ya que mantienen su encanto especial y siempre atraen gente.
El casino Kursaal abrió sus puertas en 1887. En 1978 se trasladó al Hotel de Londres y posteriormente, en 1999, a la calle Mayor. Este casino tiene una relación muy especial con la comunidad, ya que está presente en muchos eventos deportivos y también culturales y sociales, como los actos de Carnaval o el cañonazo que da inicio a la Semana Santa. Además, aunque por ley debe devolver el 75% de sus ingresos en premios, el casino ha decidido devolver el 95% de sus ganancias. Tiene 100 empleados que atienden sus salas de juego, el restaurante, 3 bares, un salón de copas y la sala exclusiva para apuestas hípicas.




