Cuando llegó el BlackJack21, ilustre antepasado del actual blackjack al continente americano, hubo unas mejores referencias documentales en cuanto al juego y sus jugadores. Sobre todo en el nuevo continente.
Tenemos varios personajes interesantes como por ejemplo el caso del famoso Conde de Sándwich, un jugador compulsivo que no se levantaba de la mesa de juego ni para comer. Este jugador casualmente fue el que inventó el sándwich tal como lo conocemos hoy día. Acostumbraba a pedírselo a la servidumbre a preparárselos para poder continuar jugando sin interrupción. Según se comenta es posible que también fuera el que inventó el bocadillo que al fin y al cabo es lo mismo que el sándwich pero con la diferencia de que el bocadillo se hace con pan normal y no de molde como el sándwich. Lo solía utilizar para sus reuniones políticas, sociales y artísticas.
También tenemos a un conocido estafador, que al principio fue pescadero y posteriormente corredor de apuestas. William Crockford, un ciudadano inglés nacido en el año 1775. Un ejemplo muy a tener en cuenta de este jugador es la capacidad que tuvo al saber administrar bien el dinero ganado en las mesas, sobre todo cuando ganó cien mil libras esterlinas jugando a las cartas, abrió el más grande y conocido salón de juego de toda Europa en 1827. Y allí mismo desplumó a lo mejorcito de la nobleza británica. Se comenta que William Crockford, se hizo con una gran fortuna heredada de la corona británica. Al retirarse tenía en el banco un millón de libras esterlinas.
Ken Uston, es el caso más famoso de jugador de blackjack de todos los tiempos. El legendario Ken, cuyo nombre auténtico fue Kenneth Senzo Usui, nacido en Nueva York, hijo de un empresario japonés y una austríaca. Consiguió obtener un título académico en Harvard y tenía un coeficiente intelectual de 169. Ken dejó su trabajo como vicepresidente de una importante compañía telefónica para marcharse con un equipo de jugadores contadores de cartas, dejando todo atrás. Haciendo una gran fortuna aunque lo descubrieron en varias ocasiones, prohibiéndole la entrada prácticamente en todos los casinos.





